
Matinée Por Ana Laura Rascón Desde inicios de la década pasada, la importancia del cortometraje ha ido incrementando hasta convertirse por fin en un género audiovisual con entidad y problemática propias. Actualmente, para un director, el cortometraje es un ejercicio real, una carta de presentación; para el productor, es el aval que permite medir las aptitudes profesionales, expresivas y creativas del realizador, en el que después confiará presupuestos de varios millones. El fin de todo esto es abrir oportunidades a nuevos directores de realizar largometrajes. Aunque el cortometraje cuenta con un gran campo de narrativa audiovisual, y se logran reflejar procesos creativos y técnicos, el largometraje permite reproducirlos con mayor magnitud...